Ella era pura, era como un angel que se había caído. Era tan especial que no podía ser de este mundo. Era tan grande de espíritu que debería estar llena de pena, salvamiento, sufrimiento ajeno. Había venido para aliviar, para hacerlo mas leve y su signo era negativo. Tenia tanta bondad, se reflejava en sus ojos que por eso eran claros como el mar y brillantes como la luz. Su alma le salía cada vez que miraba y los puros e inocentes lo lograban ver, y la queríanSu esencia era tan fuerte que desprendía paz y harmonia. Pertenecía a la parte alta y clara como su piel y ojos. Era tan grande su corazón, que le pesaba, le dolía. Había venido del mas allá y solo quería continuar.
Este texto que escribí un dia ahora tiene un final mejor, una continuación...
Y es que ella continuó, y encontró su descanso, su paz.
Te quiero mama!


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